Home

Día Internacional de la Radio

Sobre la historia de la radio, su adaptación, su aprovechamiento aquí, y aprovechando el Día Internacional de la Radio voy a referirme a temas vinculados a la radio pero que tienen menor presencia en los análisis. Compañía, los porqués de su popularidad y la crisis de algunas emisoras internacionales

Dama de compañía

Ella, la radio, no ocupa un lugar prioritario ni en la casa ni en la oficina. En eso jamás podrá competir con la televisión, que preside el salón de estar o es el aparato irremplazable a los pies de la cama. El radio tampoco puede desplazar a Internet que llega a través del computador ubicado en el centro del escritorio o siempre a la mano sobre cualquier superficie plana.

Ella, como una chica tímida está en cualquier parte porque su grandeza se encuentra precisamente en su modestia. No es invasiva ni consentida. Uno puede hacer otras cosas y escuchar radio. La imagen, es de naturaleza cautivadora, nos embruja con sus encantos, nos atornilla al sillón o a la cama y nos sume en un estado de concentración y ausencia. Los recursos digitales como internet o sus aplicaciones en el teléfono “enganchan” como se dice ahora.

La radio no padece de delirios de grandeza ni de complejos de centro de mesa, porque sabe que los amigos de verdad están ahí, en las buenas y en las malas, sin hacer demasiado ruido, y dispuestos a acompañarnos de tu a tu. Así, el grado de cercanía afectiva es considerable. La voz llega a través del oído, en tono confidencial, una voz confiable porque nos cuenta las noticias, nos regalonea con los chismes del día, nos ofrece música, nos encandila con los pormenores del partido de la tarde y esos relatos deportivos transformados en verdaderas epopeyas en donde pelean solo héroes. Pero si hasta cuándo vamos al estadio llevamos un receptor de radio para ver y escuchar el partido. Cuántas veces no está mejor la transmisión que lo que sucede en la cancha.

La radio nos hace palpitar con testimonios de vida y nos ofrece la posibilidad de participar en directo sin la limitación de los 30 segundos de otros medios. Y cuando estamos solos, cuando las sombras preconizan la aparición de los fantasmas, de las añoranzas, cuando todo se viste de negro, la radio viene a sacarnos de la tentación del pozo. Son incontables las veces que salva vidas amargadas, a punto de saltar al vacío. Un saludo a tiempo, una idea oportuna, el anuncio de una melodía, una señal cualquiera puede conjurar el riesgo y reubicarnos nuevamente en la realidad de la vida con todas sus pequeñeces y grandezas.

Mucho menos dramática y mucho más cotidiana es la compañía que brinda en las más variadas realidades, comenzando por su presencia, cada mañana, cuando la dueña de casa o el dueño queda sola/o después de la partida del marido, “marida” como dicen acertadamente en Bolivia. Allí está la radio para informar y entretener mientras hacemos cualquier cosa. Cuando los conductores recorren calles y caminos, allí está la radio como una pasajera bienvenida.

La popularidad

Desde hace unos años la radio ocupa el segundo lugar de confianza entre los latinoamericanos según los informes de Latinobarómetro. Su directora, Marta Lagos, me ha dicho que una las razones es que la radio no está tan expuesta a la crítica como, por ejemplo, es el caso de los partidos políticos, o los responsables de la economía. Es cierto. Como también lo es que lo mismo es válido para la televisión, los periódicos e Internet. Y sin embargo, la gente cree y confía más en la radio. ¿Por qué? Hay razones explicables y otras no tanto. Entre las primeras está el hecho que la voz, sin condimentos artificiales, entabla contactos emocionales que serán siempre más creíbles que cualquier “escenificación”, que cualquier puesta en escena. En esos momentos de sincera intimidad nos descubrimos a nosotros mismos. Claro, es un mérito y un riesgo. Cuando la manipulación usurpa esta virtud puede llevar a las peores consecuencias.

Otro elemento de popularidad se encuentra en la sintonía – nunca mejor dicho – que la radio consigue cuando comunica de forma espontanea y sin rebuscamientos. Es como si una amiga cualquiera nos contara lo que pasa. Otros medios asumen una actitud distinta con la imagen, con el lenguaje, incluso con el tiempo. Las noticias duran más en radio que en televisión.

A la segunda categoría, las menos explicables, pertenecen lo que los entendidos llaman la parte indeterminada del ser humano, y que hoy, merced a la neurociencia es cada vez más conocida. Quiero decir aquí, sin entrar en mayores honduras, que la radio parece llegar con más fuerza a los ocho sectores cerebrales que tienen relación con la empatía. Es como si la voz pudiese ponerse con mayor facilidad en el lugar del otro, como si la voz rememorara las simpatías más conocidas, presentes en la memoria colectiva. Recordemos que los pueblos más primitivos creían que una palabra, cualquiera; un sonido, cualquiera, nos ponía en contacto con los dioses. La voz como medium para sintonizar con la divinidad.

Crisis en algunas radios internacionales

Nadie escapa a sus circunstancias. Por eso no sería incompleta esta reflexión sino abordáramos la puesta en cuestión de algunas radios internacionales, como Radio Nederland. Como sabrán, el parlamento holandés ha decidido reducir el presupuesto de la emisora en un sesenta y seis por ciento. De 45 a 14 millones de euros. Hay, según la política varias razones. Una de ellas es la aparición de nuevas tecnologías que hacen mucho menos necesario un medio de esta naturaleza. Otra razón está en la crisis económica que castiga con dureza a los países europeos. Otra, en el avance de la democracia y la libertad de expresión.

Son, aparentemente, razones de peso. El error de apreciación nace de la condición misma de las radios internacionales. Su gravitación internacional es escasamente conocida en su país de origen, salvo por aquellos que tienen relación directa con las regiones hacia donde se transmite. Algunos funcionarios de ministerios, los trabajadores de organizaciones no gubernamentales, expertos universitarios, una que otra persona particular que se interesa, y pare de contar.

Sin embargo, la popularidad de Radio Nederland en América Latina es impermeable a las argumentaciones políticas por la sencilla razón de que su peso depende de la gente que la escucha a través de sus transmisiones directas o vía satélite, gracias a la red de emisoras asociadas de América Latina y El Caribe, o vía internet. Quiero decir que hay que hacer una diferencia entre la decisión económica de la Haya y el valor intrínseco de la institución. Dicho todo lo cual, Radio Nederland seguirá presente en América Latina aunque todavía no sepamos con cuánto personal y cuánto presupuesto.

Lo que digo de Radio Nederland lo hago con preocupación, no con desaliento. Por eso quiero parafrasear a Gustavo Martín Garzo, escritor español, quien en un artículo en El País, dedicado a los cuentos infantiles dice que un cuento es una casa de palabras, un refugio frente a las angustias que provocan las incertidumbres de la vida. ¿No les parece que la radio, cuando es buena, tiene también mucho de aquello, una casa de palabras, donde encontramos compañía a toda hora, para sentirnos más juntos, más parte del todo?.

Soy muy consciente de que la radio, como las palabras, pueden servir para la vida y el amor, como para la cultura de la muerte y el odio. Por eso, en este día internacional vale la pena recordar que el desafío que tiene la radio y los otros medios de comunicación son sus deberes sociales, la necesidad de respetar la diversidad de opiniones, la equidad, la participación y el tratar a la gente y a la información con el respeto que se merecen.

La radio de verdad está para servir o no es radio.

 

La caricatura es una gentileza del colombiano Alberto Betto Martínez.

 

Perder la credibilidad en este medio es funesto.

Perder la credibilidad en este medio es funesto.
Por eso no se justifica la permanencia de rn en el aire y la tendencia es CERRARLA.
APRENDAN DE dw,...LA PUSIERON LAS 24 HS DEL DÍA. PORQUE SERA?

Deben entender que algunas cosas cambiaron.
Sus reporteros no dan la talla.
Porque piensan que deporte y cultura casi esta en los niveles de los de opinión.En audiencia.
Hay un blog que los reta a explicar porque tantos lectores-escuchas están vetados con los famosos puntitos rojos.
Perder la credibilidad en este medio es funesto.
Y lo + triste es que son periodistas latinoamericanos los que hacen el trabajo de Torquemada.
Y atienden la seccion de "Cartas a rn",....
,...y se despachan con,
_Si no te gusta para que la escuchas.Las mismas palabrejas de Anders Behring Breivik.

Felicidades a quienes hacen radio, especialmente Radio Nederland

Su comentario, don José, es un homenaje a la altura de la celebración. Sus palabras han descrito con acierto y altura lo que ha sido y lo que es la radio, lo que ojalá siga siendo.

Felicidades a usted, a todos en Radio Nederland Wereldomroep, y a todos quienes hacen radio.

Eduardo Peñailillo Barra
Chile.

Felicidades a José y todos los colegas en Radio Nederland.

Se me olvidó poner mi nombre.

Felicidades a José y todos los colegas en Radio Nederland.
Así es siempre me acompaña.

Alejandra Fernández Bonilla

Felicidades desde Costa Rica

Felicidades a José y todos los colegas en Radio Nederland. Así es siempre me acompaña.

Felicidades a José y todos los colegas en Radio Nederland. La Ra

Felicidades a José y todos los colegas en Radio Nederland.

SALUDOS DESDE GUATEMALA Y MUCHAS FELICIDADES

Estimados amigos:

Un saludo desde Guatemala para todos los integrantes de la familia mundial de LA RADIO.

Enviamos nuestras sinceras felicitaciones especialmente a nombre de la Cámara de Locutores Profesionales de Guatemala CLPG y de la Asociación de Cronistas Deportivos ACD.

Les invitamos a ver artículo relacionados, y otros, en www.palabreandoenbicicleta.blogspot.com

Cordialmente,

Oscar Fajardo Gil
Vicepresidente JD ACD
vozdelciclismo@gmail.com

Felicidades desde Gran Canaria

Auque a nivel de Gran Canaria el eco de este evento
no ha sido muy popular se lo es a nivel internacional
deseales desde la Gran Canaria feliz comemeracion
veremos que camino toman las emisoras con esta crisis
finansiera.

Radio excelente invento

Radio excelente invento humano propio para la divulgacion de ideas a la velocidad de la luz, por desgracia en la mayoria de Paises "Democraticos y Defensores de Derechos Humanos" se utiliza para manipular a altos sectores de la Poblaciòn al no difundir ideas que propicien su desarrollo social, asi como el conocimiento y Defensa de los Derechos Humanos.

La Radio es un medio para transmitir el Derecho Humano de Libertad de Expresion.

Artículo 19
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Este articulo incluye a los cerca de 7,000 millones de humanos que en este momento nos encontramos en un viaje colectivo a una velocidad a 30 km/seg.

Saludos Humano James Clerk Maxwell que dejaste huella con tus investigaciones que aportaron el desarrollo de la radio, sin animo de lucro, aqui un breve cuento en tu honor, por cortesia de Carl Sagan...del poder de la radio:

Supongamos que, por la gracia de Dios, usted es Victoria, la reina del
Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, defensora de la fe en la era más
próspera y triunfante del Imperio británico. Sus dominios se extienden por
todo el planeta. El rojo británico jalona abundantemente los mapas del
mundo. Usted preside el principal poder tecnológico del mundo. La máquina
de vapor se perfecciona en Gran Bretaña, principalmente por parte de
ingenieros escoceses, que proporcionan asesoría técnica en los ferrocarriles y
barcos de vapor que unen el imperio.
Supongamos que en el año 1860 tiene una idea visionaria, tan
atrevida que hasta el editor de Julio Verne la habría rechazado.
Quiere una máquina que lleve su voz y las imágenes de la gloria del
imperio a todas las casas del reino. Más todavía: quiere que los sonidos e
imágenes no lleguen por conductos o cables, sino por el aire... para que la
gente que trabaje en el campo pueda recibir este don de inspiración
instantánea creado para promover la lealtad y la ética del trabajo. La Palabra
de Dios también se puede transmitir con el mismo invento. Sin duda, se
encontrarán otras aplicaciones socialmente deseables.
Así, con el apoyo del primer ministro, convoca al gabinete, al Estado
Mayor y a los principales científicos e ingenieros del reino. Les comunica
que asignará un millón de libras al proyecto, mucho dinero en 1860. Si
necesitan más, pueden pedirlo. No le importa cómo lo hagan; sólo que lo
consigan. Ah, por cierto, se llamará Proyecto Westminster.
Probablemente surgirán algunos inventos útiles de una empresa así.
Siempre ocurre cuando se gastan grandes cantidades de dinero en tecnología.
Pero casi seguro que el Proyecto Westminster fracasará. ¿Por qué? Porque
todavía no se ha creado la ciencia que lo fundamenta. En 1860 existía el
telégrafo. Era imaginable, con un gasto enorme, instalar aparatos de telegrafía
en todas las casas para que todos pudieran enviar y recibir mensajes en
código Morse. Pero eso no es lo que había pedido la reina. Ella pensaba en la
radio y la televisión, pero eran inalcanzables.
En el mundo real, los conocimientos de física necesarios para
inventar la radio y la televisión llegaron de una dirección que nadie podía
haber predicho.
James Clerk Maxwell nació en Edimburgo, Escocia, en 1831. A los
dos años descubrió que con un plato de aluminio podía hacer rebotar una
imagen del sol en los muebles y que bailara por las paredes. Cuando sus
padres entraron corriendo en la sala, él gritó: «¡Es el sol! ¡Lo he conseguido
con el plato de aluminio!» De pequeño le fascinaban los microbios, los
gusanos, las rocas, las flores, las lentes, las máquinas. «Era humillante —
recordaba más tarde su tía Jane— la cantidad de preguntas que hacía aquel
niño y que no podías contestar.»

ME GUSTA

ME GUSTA

Enviar un comentario nuevo

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato