Shlomo Ben Ami: “Grass es un envejecido seudointelectual patético”
El premio Nobel de literatura Günter Grass ha creado una polémica de proporciones. Su texto, mal llamado poema, publicado hace algunos días, en el que hace una ácida crítica al Estado de Israel ha generado más condenas que apoyos. Merece la pena reproducir acá los pormenores del alegato para entender a cabalidad las expresiones de nuestro entrevistado el ex ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Shlomo Ben Ami.
Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,sobre lo que es manifiesto y se utilizaba en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página. Es el supuesto derecho a un ataque preventivo el que podría exterminar al pueblo iraní,subyugado y conducido al júbilo organizado por un fanfarrón, porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica. Pero ¿por qué me prohíbo nombrar a ese otro país en el que desde hace años —aunque mantenido en secreto— se dispone de un creciente potencial nuclear, fuera de control, ya que es inaccesible a toda inspección?
El silencio general sobre ese hecho, al que se ha sometido mi propio silencio, lo siento como gravosa mentira y coacción que amenaza castigar en cuanto no se respeta; “antisemitismo” se llama la condena.
Ahora, sin embargo, porque mi país,alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez por crímenes muy propios sin parangón alguno, de nuevo y de forma rutinaria, aunque enseguida calificada de reparación,va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad es dirigir ojivas aniquiladoras hacia donde no se ha probado la existencia de una sola bomba,aunque se quiera aportar como prueba el temor... digo lo que hay que decir. ¿Por qué he callado hasta ahora? Porque creía que mi origen,marcado por un estigma imborrable,me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,al país de Israel, al que estoy unido y quiero seguir estándolo.
¿Por qué solo ahora lo digo, envejecido y con mi última tinta:Israel, potencia nuclear, pone en peligro una paz mundial ya de por sí quebradiza?
Porque hay que decir lo que mañana podría ser demasiado tarde, y porque —suficientemente incriminados como alemanes— podríamos ser cómplices de un crimen que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa no podría extinguirse con ninguna de las excusas habituales.
Lo admito: no sigo callando porque estoy harto de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además que muchos se liberen del silencio, exijan al causante de ese peligro visible que renuncie al uso de la fuerza e insistan también en que los gobiernos de ambos países permitan el control permanente y sin trabas por una instancia internacional del potencial nuclear israelí y de las instalaciones nucleares iraníes. Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente,y en definitiva también ayudarnos.
Ese es contenido del texto de Grass. Hemos llamado a Israel a Shlomo Ben Ami para requerir sus comentarios. Ud. puede escucharlo y leer el contenido completo de esta breve conversación.
José Zepeda: Comienzo por lo más obvio ¿Qué reflexión le motiva este poema de Günter Grass?
Francamente está lleno de incongruencias. A mí no me gustó nada, francamente. Me parece muy bien que critique a Israel, no tengo ningún problema y soy muy contrario a toda actitud que define como antisemita un ataque a Israel. Por lo tanto, me gustaría señalar esto como introducción a lo que voy a decir. Creo que ha sido francamente patético. Primero, no ha dicho nada nuevo, ¿qué es lo nuevo exactamente? Que de repente hay que decirlo, |que nadie lo dijo antes! y ahora hay que decir. Prácticamente todo el mundo habla de la supuesta capacidad nuclear de Israel y de que es necesario también hablar de esto. Esto no lo ha inventado el señor Günter Grass.
Después, también decir que al tener, supuestamente, esa capacidad nuclear, Israel es una amenaza a la paz mundial… yo no veo de dónde.
De dónde viene. Israel jamás ha utilizado un arma de destrucción masiva, Israel ¿ha amenazado a alguien con utilizar armas de destrucción masiva? Imaginemos que sí las tiene. En 1973 Israel estaba al borde de la destrucción física, con el ataque sorpresa del mundo árabe. A nadie se le ocurrió, ni en ese momento incluso, hacer uso de aquella supuesta capacidad nuclear. Francia también tiene armas nucleares, Gran Bretaña las tiene, Pakistán. ¿No se le ocurre al señor Günter Grass pensar que ahí está la amenaza para la paz mundial? Israel, que jamás lo ha utilizado, ha amenazado con utilizarlo. Es francamente… absolutamente incongruente.
Después, decir que Israel quiere destruir al pueblo iraní, cuando la realidad es todo lo contrario. El que quiere destruir a Israel es el señor Ahmadinejad y…. que no paran… pues… el Estado de Israel es un Estado que hay que destruirlo.
Por lo tanto, no sé francamente de dónde viene esta estupidez, patética.
Ser premio Nobel de Literatura no da inmunidad y tampoco es una manifestación de sabiduría. Saramago en su día, por ejemplo, visitó Junin, después de la batalla de Junin en la cual murieron 52 personas, entre ellas 22 soldados israelíes, la definió como “Auschwitz”. ¿De dónde viene, de qué demonios esa cosa? ¿De dónde viene esa obsesión de algunos intelectuales, o pseudointelectuales, de aplicar a Israel metáforas holocáusticas a lo que Israel hace o no hace?
No está bien lo que estamos haciendo con los palestinos. Israel tiene que corregir su modo de actuar con los palestinos. Los palestinos tienen el derecho a tener un Estado soberano, la ocupación es un pecado, es malo. Los asentamientos van contra el derecho internacional y no tienen que existir. Todo eso es verdad, pero… ¿holocausto? ¿Genocidio? ¿Por qué esa frivolidad en utilizar esas metáforas en la cuestión israelí? No las utilizan en lo que Estados Unidos hace en Afganistán y en Pakistán, ni en Irak. Sólo cuando se trata de Israel. Creo que eso refleja más los problemas internos, mentales, psicológicos del propio Günter Grass que la realidad.
J.Z. Tres aclaraciones: criticar a Israel no transforma a la gente necesariamente en antisemita.
¡Claro que no! No defino al señor Günter Grass como un antisemita. Le defino como un envejecido pseudointelectual patético. No tengo otra definición francamente. ¿Por qué uno tiene que hacer esa serie de incongruencias? Una vanidad increíble, porque pensar que hasta ahora todo el mundo ha callado la supuesta capacidad nuclear y ¡él lo va a descubrir al mundo! ¡Hay cosas que hay que decir! ¿Qué cosas dice usted de nuevas? Lea mis propios artículos en Project Sindicate, donde hablo de la cuestión nuclear israelí.
- La segunda aclaración: ¿es también una estupidez esta aclaración de un posible ataque preventivo de Israel en contra de Irán?
Esa es una especulación. Pero digamos, entra dentro de lo que es posible que ocurra; pero eso no será para destruir al pueblo iraní, como dice Günter Grass. Eso será para intentar, de una forma quirúrgica, atacar instalaciones nucleares. Israel atacó las instalaciones nucleares de Irak, no hubo ni un muerto, en el 1981. ¡Ni un muerto! Se supone, según publicaciones extranjeras, que Israel atacó las instalaciones nucleares en Siria en el 2007, no hubo ¡ni un muerto! ¿De qué está hablando este señor?
- Última aclaración: hay errores de parte de Israel que deben ser corregidos respecto de los palestinos. ¿Esta opinión es muy minoritaria en su país?
No es verdad. Mire usted, la coalición de Netanyahu tiene una mayoría en el parlamento. Sí, pero la minoría, el partido más grande de la minoría es más grande que el propio Likud de Netanyahu, Kadima, Partido Laborista. O sea, yo creo que el país está dividido. Está dividido, y si no hemos llegado hasta hoy a un acuerdo con los palestinos, en gran medida es culpa de la disfuncionalidad del sistema político israelí, pero también es necesario ver la otra media naranja. Es decir, la forma en que los palestinos han llevado las cosas. Yo estuve negociando con Arafat y yo jugué un cierto papel en la definición de los llamados “parámetros de Clinton”. Le puedo decir que cuando Arafat fue, después de que el gobierno israelí recibió y aceptó los “parámetros de Clinton”, fue a Washington para dar su respuesta a Clinton. Y le recibió el embajador de Arabia Saudí Badem Bir Surdam que lo escribió o lo dijo en una entrevista en The New Yorker: “te vamos a apoyar todos los países árabes si tú le dices a Clinton que sí”. Entró y le dijo que no. Y eso lo definió el propio Badem Bir Surdam como un crimen que Arafat cometió contra la nación árabe.
Bueno, todos hemos cometido errores, ¿quiere eso decir que no hay que intentarlo de nuevo? ¿Quiere eso decir que la política de Netanyahu de paralizar el proceso de paz es correcta? No, no es incorrecta. Hay que intentarlo consistentemente. Pero, no obstante, hubo momentos, encrucijadas en las que se había podido tomar otra decisión por parte de los palestinos, en vez de hundirnos en este agujero negro en el que estamos.

Escuche la entrevista con el ex Ministro de AA.EE. Shlomo Ben Ami
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Decir sin dudar o el límite de la opinión
Günter Grass, escritor, no sé si poeta, ahora mismo, mientras usted lee esta línea, mientras aspira esta línea de cocaína de palabras, es criticado por su escrito llamado "lo que hay que decir", texto escrito en verso - no por eso poesía - igual si fuera por mí solo aceptaría la poesía en prosa y no en la ridiculez del verso, por lo que dice: verdades, la crítica tilda al escritor de antisemita, pero eso no desmiente la crudeza - no por eso veracidad - de la pluma de Grass, repugnante e infame ha dicho un alemán, ¿acaso el arte de escribir, como todo arte, no debe cumplir la función de transmitir sensaciones, despertar emociones? Condenar la literatura no soluciona el inconveniente de Israel, ni de Irán, ni de Alemania, ni de los Judíos, ni de los Kurdos, ni del Tío Sam; tildar de antisemita, de apátrida, de resentida, a una obra que transmite lo que nadie dice cuando más de uno lo piensa, es un mérito que va más allá de lo perceptible humano y ubica coincidencialmente al escritor, líder, periodista, en lo que el Gran Nietzsche denomina como "el Superhombre", no ubica su obra en la cumbre, pero sí, sitúa al autor por encima de lo cotidiano, de lo absurdo, de la hipocresía de existir, una prosa sincera y sin artimañas es más necesaria que la moralidad amañada, escritores como Grass requiere el mundo para evitar su aniquilación, Grass hace que el mundo no se quede como su protagonista en "el tambor de hojalata": siendo un niño para siempre.
Mucho palabrerío !
mucho palabrerío, pero lo cierto es que Gunter Grass es un antisemita, un resentido carcamán con sucio pasado nazi, y el supuesto poema, es un bodrio, asi de sencillo.
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Prejuicios
Cuantos prejuicios en los comentarios, cuanto desconocimiento de los hechos, cuantos mitos, dogmas volcados.
Gente que no tiene idea siquiera de la ubicación de Israel, y nulo conocimiento de los hechos de su historia, sin embargo, si se trata de Israel, se atreve a escribir como experto.
Experto en prejuicios, en judeofobia ...
Radio Nederland,....
La prolongación del conflicto que enfrenta a Israel con buena parte de sus vecinos árabes ha dado pie a la generación de muchos subproductos.
Además de los referidos a una auténtica industria de la ocupación y a un numeroso grupo de supuestos negociadores de la paz, entre otros, es notable asimismo la profusión de eufemismos que se vienen empleando en el lenguaje oficial para esconder realidades que no interesa hacer visibles. En estos últimos días hemos vuelto a tener buenos ejemplos de esta misma figura retórica, que solo engañan a quienes prefieren autoengañarse.
La primera muestra responde a unas declaraciones del actual alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, que el pasado lunes daba a conocer su intención de aprobar la construcción de un nuevo asentamiento (Kidmat Zion), en un área ubicada entre las localidades palestinas de Abu Dis y Jabal Mukkaber (ambas en el área de Jerusalén Este). Visto así, y si finalmente se construyen las alrededor de doscientas casas previstas, estaríamos ante lo que Israel suele denominar “asentamientos legales”.
Una expresión como ésta, que también se suele escuchar en círculos occidentales, daría a entender que existen dos tipos de asentamientos- legales e ilegales-, cuando en realidad solo existen los ilegales. Y esto es así por la sencilla razón de que el derecho internacional determina que el ocupante no puede tomar decisiones que prejuzguen la solución del problema originado por la ocupación. Por tanto, no tiene sentido llamar, como pretende Israel, legales a aquellos que tienen permiso administrativo israelí (lo que dejaría como ilegales a los que no cumplen esos trámites). Todos los que hay en Cisjordania- en una cifra que supera ya los 400- son, por definición, ilegales. Y cada nuevo permiso de construcción supone, por tanto, una nueva violación del derecho internacional que vienen cometiendo desde principios de los años setenta del pasado siglo todos los gobiernos israelíes (sea cuál sea su signo partidista).
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No deja de ser igualmente sarcástico el comentario (que no llega a ser ni una denuncia de una advertencia seria) que significados representantes de la comunidad internacional formulan ante cada nueva decisión gubernamental israelí por seguir adelante con esta fiebre constructora. La frase más repetida en esos casos es la de que decisiones de esa naturaleza “ponen en peligro el proceso de paz”. ¿De qué proceso hablan? ¿Acaso no son sobradamente conscientes de que desde hace años- la muerte de Isaac Rabin (noviembre de 1995) a manos de un ciudadano israelí, para ser más exactos- que el proceso de paz está muerto? ¿Tal vez no se han dado cuenta de que hoy no existe ni siquiera un proceso de diálogo directo entre las partes, mientras la violencia recíproca sigue en aumento?
La segunda muestra reciente de este mismo juego de escapismo, tiene a la Corte Penal Internacional (CPI) como protagonista. Por boca de su fiscal jefe, Luis Moreno Ocampo, la Corte rechaza investigar los posibles crímenes cometidos por las fuerzas armadas israelíes en el desarrollo de la operación Plomo Fundido (Gaza, 2008-09) en la que más de 1.400 palestinos cayeron bajo la ofensiva de las FDI (frente a 13 israelíes muertos). El tecnicismo del que se vale la CPI para autoexcluirse de un tema tan políticamente delicado es que la Autoridad Palestina no está reconocida como Estado miembro de pleno derecho en la ONU y, por tanto, tampoco ha podido suscribir el Estatuto de Roma. En consecuencia, su petición para que la Corte actúe no puede tener efecto alguno.
Se ha convertido en un lugar común afirmar que Palestina no es un Estado reconocido, cuando resulta que hay 132 países y organizaciones internacionales que sí lo han hecho a título bilateral, desde su proclamación en 1988. Lo que no ha logrado todavía- y de ahí la decisión de la CPI- es que la ONU apruebe su estatuto como miembro de pleno de derecho (en lugar del de observador que tiene hasta hoy la Organización para la Liberación de Palestina). Esta fue la petición que presentó el presidente Mahmud Abbas en el otoño pasado, como paso final de un proceso de capacitación que, de hecho, el Banco Mundial y otros organismos internacionales han avalado. A pesar de ello, y como simple resultado de la oposición de Tel Aviv- que ha declarado que ese reconocimiento le llevaría a no firmar nunca un acuerdo de paz en la región- y de Washington- dispuesto a seguir protegiendo a su aliado con su veto, asumiendo el coste político de quedarse solo en el Consejo de Seguridad-, es bien fácil pronosticar que ese cambio de estatuto no se va a producir.
De ese modo, los crímenes cometidos (también los de los grupos palestinos) quedarán impunes, dado que ni Israel va a investigarlos (y juzgarlos) ni el Consejo de Seguridad va a instar a la CPI a que lo haga. La principal responsabilidad en este caso no es de la CPI, sino la de quienes abusan de su dominio (político, militar o ambos simultáneamente) para ponerse por encima de la legalidad internacional.
Quizás imbuido de ese clima de eufemismos generalizado, Günter Grass ha preferido por fin hablar sobre el insoportable silencio que él (y tantos otros) ha mantenido sobre el comportamiento de Israel, recurriendo a la poesía en lugar de a un artículo de denuncia. Su gesto debe ser valorado como positivo, sobre todo en clave personal, especialmente en lo que se refiere a la corresponsabilidad que todos tenemos en permitir que siga adelante un proceso que aleja tanto a israelíes como a palestinos de sus verdaderos intereses (obcecados en una dinámica de violencia suicida). Desgraciadamente, no cabe imaginar que su voz vaya a modificar unas tendencias tan consolidadas de uso de figuras retóricas que nos alejan de una realidad que, mientras tanto, nos conduce a todos hacia mayores cotas de cinismo y pasividad.
Estudiar, leer un poco, no volcar solo judeofobia
Si en lugar de volcar tu judeofobia -seria bueno que te preguntes por que tienes ese odio irracional a los judios-, leyeras un poco, te cultivas, verias que las cosas que dices son solo frases, dogmas , y que no guardan relación alguna con la historia ral.
Agarrá los libros, que no muerden.
construyen sus tumbas ?
Nueva York (Agencias/RNW) - Las autoridades palestinas denunciaron ante las Naciones Unidas la reanudación de la construcción de colonias israelíes en los territorios ocupados.
Según los palestinos, las obras conspiran contra la posibilidad de una coexistencia entre Israel y un Estado Palestino.
La semana pasada, el Ministerio de Vivienda israelí llamó a licitación para la construcción de 1.121 viviendas, de las que 1.002 serán levantadas en Alturas del Golán, que formalmente pertenece a Siria, en la Margen Occidental del Jordán y Jerusalén Oriental, anexado por Israel.
Podrias explicarte?
Podrias explicarte con eso de "construyen sus tumbas? Qué quisiste decir?
el repudio silencioso los carcome donde se metan,...
,...sus propios paisanos le sacan el cuerpo.
Los fundamentalismos son asi.La manipulacion es clara.
que sera "la mayoria"
el papel da para todo
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